lunes, 10 de diciembre de 2012

Adiós.


Estaba planeando mudarme
dejar esta casa y los recuerdos que aquí existen.
Estoy pensando en irme lejos
muy lejos,
irme a donde no hayan jardines así de hermosos,
que no haya una playa tan firme,
ni un sol,
ni una luna que me acompañe.

Mudarme lejos,
donde tu silencio,
tus circunstanciales encuentros,
no me toquen,
no me llenen,
no me encuentren más.

Me mudo
lejos de tus bellos dedos
entre mi cabello,
de arriba a abajo
conquistando;
me voy
y te dejo
el beso
que siempre 
me ha de faltar.

martes, 4 de septiembre de 2012

2da parte


Diré...
¿Qué puedo decir ante esos ojos?
Véanla, véanla
derretirse en llanto, cortado,
inhalando aire, cortado,
balbuceando palabras chicas, cortadas
por el llanto.
¿qué decir? ¿qué hacer?
¿abrazarla? No es muy cortés ahora
y casi nunca esto sirve.
¿Decir que lo siento? Sí... podría ser...
pero, ¿cómo? ¿De que forma?
Mostrarle que la quiero.
Pero ella tiene pruebas,
yo tengo una maldita maleta entre mis manos
- la suelta bruscamente -, ¿qué busco?

"¿Qué tanto esperas?
¿No notas mi dolor?
Te parece poco, lo que estás haciendo.
Estás tirando todo al demonio, todo.
Ni siquiera me miras...
Ahora lo noto. ¿sabes?
todos esos años, planeando esto,
una casa, miles de noches juntos,
¿en dónde están esos amaneceres en lo azul?
¿a dónde fuiste, de verdad?

Camino hacía la puerta del baño, casi de puntillas,
mientras ella seguía diciendo tantas cosas que no recuerdo.

¿a dónde vas?

"Notas, mi amor.
Diciembre del 2010, la chica andante, es bonita.

Yo no soy de esos que, suelen ser buenos atajando chicas,
llegar junto a ellas o frente a ella y decir "hola, ¿qué tal?" con tanto valor, no es lo mío.
Yo estaba de servicio social en la secundaria esta mañana, me senté cómodamente
con mi compañero a observar a la gente, reír comentando sobre la gente.
Ella, sonrisa infinitamente tierna, de niña, razón y cuerpo de mujer completamente,
caminaba por ahí sin darse cuenta de quién la observaba. Yo la veía, sin decir nada.
- Oye, amo enloquecidamente verla caminar, sin decir nada, sin voltear incluso, la amo. -
le decía a mi compañero de alado, él me miraba y decía no tienes fiebre, ¿estás bien? reía y sonreía
sin contestar nada.

¿Mujer o Mi Diosa?
No lo sé, sólo sé que jamás quise tanto a una mujer, aún sin estarla cerca."

Leí esta nota en voz alta, ella escuchó atenta y sin dejar de llorar.
Al parecer le calmó un poco. Aún no lo sé.
Hubo un silencio largo.
Aún espero.



1ra parte



Ella decía: 
Mientras allá arriba brille el sol, no te sientas nunca solo.

Y ¿dónde está ella ahora?
¿dónde estoy yo?
¿quienes están con nosotros?
Dejó que ese sol se mojará, 
se nos fue el sol, Mujer ¿no ves?

Decía: 
Amar, es tocar tu cuerpo con el aire.

Y le creo. Aún esta aquí.
¿Lo ves, Mujer? Te amo.

Un día, mientras empacaba mis cosas 

ella no dejó de verme por un largo rato; 
entorpecido por mi nervio pregunté iluso
"¿qué tanto... haces, me ves?" 
ella apartó la vista, - mi tono de voz, tal vez, 
no le pareció - su vista decaída y unas hojas
al borde del abismo de la cama.  
La retomó, inhaló el aire viejo que éstas tenían 
y reparó: "pensaba..., ¿dónde esta el niño que 
me escribía cartas todos los días? Ésta! por ejemplo 
- me enseñó una, colores opacos, dibujos de parejas, 
un barco, letras difuminadas, poemas por todos lados, 
un gran corazón, nuestros nombres en grande, un mes más...
Ese era Yo. - ¿En dónde dejaste todo esto? ¿Lo recuerdas?
¿recuerdas: la primera vez que dijiste "tú saltas, yo salto"
o cuando danzamos bajo la lluvia? 
¿recuerdas a cuántas personas en el mundo les inspiramos
amor en algún momento de su vida?
No... seguramente no. Éste, él que empaca, él que no dice nada, 
él que no quiere escuchar. Éste, no es él que me enamoró."
Ella no sabía cuando dolor provocaban sus palabras teñidas de rojo, 
sangre diluida en palabras dentro en mi pecho. 
No había replica, claro que no la había. En todo el mundo, nadie
puede contra eso. 
El problemático "ya-no-eres-como-antes".
Y más problema hay si te lo dice quién amas, quien...
Tan ella, sabe que decir... aún cuando, no lo quiera así.
Ella, la que conocí en secundaria, a completa lejanía, en completa vigilancia, 
e hicimos todo por lograr encontrarnos. 
Ella, es la que ahora reclama -esos-cambios- de todos estos años, 
la distancia, los días que falté, los días que ya no decía que la amo, toda
su mirada llena de no descansos, de una inseguridad continua. 
Y éste soy yo, empacando, queriendo sacar todo lo que ya entregué.
No quiero hablar de mí. 
Soy el tonto que dejó evaporar al amor de su vida, la inhaló, y la exhaló 
sin ningún tipo de viaje, sin ningún disfruté, tomó y soltó aire sin vivirlo. 
Ella, la que de frente a mí, retiene lo que tal vez sea, por más que pasen los años, 
uno de los detalles más hermosos que logré hacer, ése dibujo, representa
lo que soy, por mucho o pongo que contenga, guárdalo bien, míralo bien, soy Yo.
Y sigo sin decir nada, ¡Qué patán! 

Diré... 

sábado, 30 de junio de 2012

un día de bosques


- qué maravilla. 
decía y dejaba de golpe el vaso de vino tinto sobre la mesa. - qué maravilla. repetía.
tres árboles mirándolo directamente de frente, sin parpadear ellos, lo miraban reír.
- vaya creyente, decía uno, vaya buena ventura, sé cree valiente el buen señor - decía a los otros sin parpadear.
el buen mozo aún en la mesa, aún sin sujetar de nuevo el vaso. tomó un cigarrillo de su bolsillo, lo encendió para nada, porque antes el humo era aquél viento contaminado de ayeres que se iba, pero hoy no, hoy 30 de junio de un año que podría ser recordado algún día, con sus nietos, con sus amigos que aún vivan. ¡vaya! Qué señor tan elegante que fuma esperando a su amada...
Aquellos árboles, llenos de años, sabios según la naturaleza y las creencias de antepasados, que no creían en el amor - y no digo que todos los árboles no tengan razón del amor, uno que otro podrían ser creer en él fielmente.

martes, 12 de junio de 2012

Una carta de amor.


ahora es cuando más necesito salir.
distraerme en cualquier sitio que no me recuerde a ti, a tu tiempo.
por que según tú somos pasado, fuera de tiempo, inservibles entre tanto.
se nos acabó el tiempo tan rápido y a mí parecer aún nos quedaba vida para rato.
yo podría amanecer contigo sin importarme tus malos ratos, tu enojo ya bien conocido. 
y tú lo sabes. 
bien lo sabes, porque te parecía esplendido, lo sé muy bien.

se nos agotó la estancia unos días ¿qué fueron más de cuatro meses de tu ausencia?
y sin pensarlo te digo nada; aún sigo creyéndote todo, viviéndote toda, te escribo, te dibujo y no, no te siento mía. por más de un año me creí ese cuento.
y retomo todos los datos, me quito los ojos hinchados del llanto y lo repito todo: tus llantos, tus enojos, tu sonrisa. tu bella sonrisa que sin quererlo me encendía, me daba vida por un rato. tus pies descalzos, tus manos suaves en mi cuello, y sí, toda tú eres revivida, y te llenaba de elogios y caricias. te amaba tanto.

¿qué fueron más de cuatro meses de ausencia? y rápido te digo todo, todo valió nada a tu regreso. pues no sirvió de mucho recordarte estos días, ni contarte que me ha ido bien sin ti, que te extraño, absurdamente extraño tus abrazos apretados.
y lo sabes, sabes todo esto que repito.

se muy bien que estos arranques no te parecen buenos, que si en éste texto encuentras mis brazos rotos no los curarás, y que si mis ojos son marchitos no los abrazarás ni cuidarás como antes, ni los llevas a casa para protegerlos del frío. se te murió el amor de tu vida, en éste texto, que no es ni un adiós ni algún tipo de visita, son palabras sueltas que jamás quisiera que escucharás, mucho menos llorarás ni leyeras. porque cierto, no valen nada, sólo son letras, puntos, comas y situaciones que se olvidan. tanto que olvidas y recuerdas, como yo, pero no te enamoran de nuevo. tal cual la llamada, tal cual esa media hora o más de hablar y hablar como si nada, no eramos amigos, ni novios, ni desconocidos que intentan conocerse. eramos algo que no será nada, ni todo, ni algo, no somos nada, aun cuando al colgar yo me sentí todo, y te emocionaba escucharme fascinado, lo recuerdo bien, recuerdo bien esa llamada. aun cuando no sirvió de nada.

ya ni gritar que vuelvas, ya ni mandar un globo blanco pidiendo allá arriba que vuelvas. ya no sé como llamarte y decirte: "escucha, estoy loco, te quiero y te olvido, pero no quiero ninguna de las dos, porque te pierdo, y duele" y retomar tus ojos y abrazarlos a mi pecho y hundirme en ti y morir juntos ¿tan difícil es eso, tan complicado, tan profunda es la brecha entre los dos? y no lo sabes amor, no sabes de este dolor cuando cuelgas.

ahora sólo espero que te descuides y te pregunte de nuevo "¿me extrañas?" y rápido me conteste "" para que tú sólo aceptes mi respuesta como tuya. me das más de lo que busco, y no lo sabes, me tienes más de lo que sabes y ni siquiera se te ocurra preguntar si lo que soñaste pasará ¿qué haría yo más que contarte que lo mismo me pasa y decirte: mátame de amor una y otra vez, sácame los ojos, arráncame el corazón del pecho y no vuelvas a marcharte, ya no, ya no te vayas mi amor. pero no, para ti, un sueño no es nada, nada, ni una señal de amor que quizá podría ser bueno.

...un sueño para ti no es nada, soñarme no significó nada, soñarnos, hablarnos, y que tu inseguridad te dijera que yo no te correspondería cuando sabes perfectamente y mejor que nadie, que rápido correría a ti sin detenerme.


miércoles, 30 de mayo de 2012

No iba del todo bien.

no iba del todo bien, lo sé. 
me gusta llenar tu espacio de historias, y sí, todas inciertas.
aquellas que afilan colmillos y muerden, sangran y viven.
sólo así podría uno llenar las ansías, esta marea carcomiendo. 

todo se iba en moviendo 
muy lento, así, bacheado. 
con afiladas noches sobre mi espalda, en su nombre, 
en mi pecho, en su piel de invierno.

no te extraño, y sí, miento. 
fallé vagando ¿sabes? 
las horas son estorbo, no te tengo.
estoy vacío ¿lo sientes?

con la taza de café manchando tu recuerdo,
con el tabaco desvaneciendo tu perfume, 
con la impaciencia de morir en otros labios.
este soy yo atado a ti, a toda tú, en todo nosotros.

mi amor, tan sólo concluir, 
así como lo pensamos, así como lo vimos, 
así, dormidos.

e inmóviles, azules, 
sueltos, amados, llenos, 
sobretodo puros, nubes.

lunes, 21 de mayo de 2012

El mar


Me gusta mirar el mar. Casi a diario recorro este mismo trayecto en busca de nuevas cosas: conchas, cangrejos, peces, sirenas, lunas, soles de otros planetas ¡historias! busco todo esto al caminar por esta orilla. Hasta pareciera que no dedicara mi vida a otra cosa, ni tuviera amigos, ni familia, parece que el amor de mi vida es el agua, el mar, las olas cuando se frenan ante mis pies, este horizonte. He pasado noches enteras aquí, hablando solo, bebiendo, dibujando en la arena mil y un historias de amor de cuando me enamoro de alguna otra fecha. Así es mi vida.
No tengo un mañana. Y los ayeres se van con las olas, al subir la marea, al arrastrar el retrato que hice en la arena, se van, se esfuman. Ojalá todo fuera así de sencillo.
Y sí, también cuento nubes, les encuentro forma, deletreo nombres, fumo cigarrillos mientras espero que algo nuevo aparezca. Un nombre, un espacio sin vacío, un brazo, un beso, un bala atravesando mi pecho; hay tantas cosas posibles en la vida, tantas que espero y no.
Me gusta caminar por esta orilla, y fumo, y bebo, y platico para no sentirme solo. Me gusta cantar cuando mis ojos no dicen nada, me gusta danzar con mis manos atadas, me gusta escuchar cuando mis pasos no se mueven, me gusta volar cuando mis labios no se cierran, y besan, y besan.

domingo, 8 de abril de 2012

No podría.


no podría dejar de verte, sonreírte. 
dejaría de ver correr el tiempo y volaría hasta tus plantas, 
me desvelaría contando cada una de tus estelas. 
yo no puedo dejar de verte. 
no podría curarme del placer de haber probado tus labios, 
no podrías sacarme de esta locura que me guía a seguirte, a perseguirte, 
con mis letras ardiendo tras el deseo de tan sólo otra tarde a tu lado.
yo no podría dejar de verte, 
y aunque de fantasía me culpes, 
no podría dejar pasar las grandes olas que me atraen a tus arenas, 
al placer de ahogarme incluso en tu boca. 
yo no podría dormir, 
no podría dormir sin dejar pasar la oportunidad de imaginarte otra vez mía. 
podría cerrar mis ojos, más no podría dejar de verte. 
y es que no podría dejar de verte, 
aunque no existiera nada entre los dos, 
aunque está manifestación de amor puro se quedé en el aire, 
en estas letras, en lo que tanto dije. 
no podría negar cuanta locura me atrae a ti, 
cuanta esperanza me envuelve, cuanto deseo de intentarlo al menos.



miércoles, 4 de abril de 2012

De esas cosas que se abren.


ay, aquellos tiempos. todo parecía naturalmente destinado a salir bien.
habían dos cosas que me preocupaban de más: ella y ella.
y no es que este hablando de dos personas, eran la misma, pero tenía dos caracteres.
por un lado era la tierna y sensible, y por el otro era un bruja que podía sacarte lo ojos.
y bien, eso nunca fue un impedimento para mí. yo ahí estuve, conviví con las dos, casi al mismo tiempo, era impactante cuando su ternura y sensualidad invadían mi tiempo, me quedaba estático, era todo lo que amaba, sus manos tibias en mis mejillas, sus labios tensos pero suaves, toda ella ahí conmigo. Aunque no hiciéramos particularmente nada, era hermosamente tierna la escena de película que vivíamos. Ella sobre mi pecho, en la puerta, mirando el cielo. Eran tardes que uno no quisiesen que acabarán. ¿qué más podías pedir? Era tu mujer, sonriendo o seria, o distante y pensativa, era tu mujer ilusionada, sin pedir nada sólo una abrazo más para esa tarde, que importaban las circunstancias, era tu mujer."
"Y otros días donde parecía tensa, insegura. Donde a la primera provocación explotaba y me pedía que me fuera o simplemente se quedaba callada. Yo podía sobrevivir a eso. Varías veces lloré, sí, pero ¿quién no sobreviviría a eso por su mujer? Esos días eran grises, marcados con plumón negro. Ella sintió que era demasiado de esto - quizás yo estaba ciego, pues no lo sentía así - un día me arrebató sus cosas, y se fue."

"Pero bueno, que tiempos aquellos..."
"Me encantaba esa mujer.
Con todo y problemas, con derivas, con faltas, con insultos, aunque no me amará como tanto lo decía... aunque se aburrió, aunque se cansó de mis fantasías..."
"Me encantaba."

-¿por qué sigues hablando de ella? Ya pasó, hace unos meses que se fue...

-lo sé, lo sé amigo. Lo sé. Pero ellos la atraen, la vuelven a sacar. Los lugares, la música, todo es tan tonto e ilógico que me recuerda a ella y al amor que teníamos.

martes, 3 de abril de 2012

Un día menos.

"¿podrías abrazar tu almohada por las noches?  Me duele demasiado. Deja aparte el estar sangrando, el no tener un arma con cual defenderme, el ver a mis amigos caer uno por uno, el polvo en mis ojos, las piedras en mis zapatos, todo esto no se comprará al no saber que será de ti, sino regreso. ¿Te importaría no cerrar la ventana al dormir? y si escuchas un ruido, no temas, no temas. Las bombas nos están alcanzando, sólo quedamos 5 de pie y otros cinco heridos en el suelo. No tenemos armas, todas las balas han sido gastadas. Cierro mis ojos y todo lo que veo y escucho son explosiones dentro de mi cabeza, te busco a ti, te busco a ti, para abrazarte, cosechar mi amor en ti, y no me olvides. Los que pueden como yo, escriben cartas que no serán entregadas. Estamos consientes, llegarán las bombas, seremos arrasados. Calcinados, quemados como hechiceros que dedican su vida a sabotear las noches de carnaval de algún pueblo. Y nosotros somos inocentes. Fuimos llevados a la fuerza para "proteger" nuestra patria. Estoy cansado. Tengo mucho calor, tengo sed. Quisiera abrazarte, tanto, tanto. Me duelen las manos, los pies, la cabeza. Hubo un par de explosiones cerca de aquí, dos compañeros cayeron muertos. ¿podrías tomar mis manos y sacarme de aquí? ¡Sácame de aquí! Fuimos forzados a disparar, a matar jóvenes de nuestra edad, de diferente y mismo color de piel, con una mirada fija de infinitos, como la nuestra, con sueños. Tal vez alguno de ellos quería ser cheff, presidente, actor. Tenía la esperanza de ir a la universidad, superarse, ser grandes empresarios o un excelente escritor. Esté es mi último texto, pronto nos matarán a todos. Mis compañeros han terminado de escribir, intentarán correr a pesar de sus tantas heridas. Tendré que intentarlo al menos también. 
¿podrías guardar ese pedacito de mí que estoy seguro aún tienes en tu cajón? ¿podrías levantarte y mirar por la ventana? Esa estela de luz que entra por tu ventana, déjate cubrir por ella. Soy yo, es mi sangre, mi alma, mi luz, mi esperanza de poder volver a verte y regresarte todo lo que algún día me diste, cumplir lo que prometimos. Alguien se acerca a nosotros, parece ser un oficial... 
tiene un arma...
No sé que busca. Nos esta gritando...
Te amo! Te amo!!"

La hoja quedó bajo el mismo cadáver. 

lunes, 2 de abril de 2012

"Desperté,Azul"

Desperté como siempre con cada cosa en su lugar.
Nostalgias y labores que dejé del día anterior colgados en el ropero.
Un despertar azul que me dibuja sus manos sobre la espalda
y me quedo quieto dentro de la cama, observando Azul en la recamara.
Azul dentro de mis ojos
dentro de las pupilas encantadas que no lloran más.
Azul mientras recostado dibujo un encuentro
un momento pendiente que dejé en pausa.
La platica con risas ocultas bajo la mirada.
Las horas intensas del café.
El mismo perfume de hace unos años.
El mismo retrato que imaginé, era Azul.
Azul asomándose de entre la gente.
Sus dedos rosando mi mano.
Entre el quizá de un beso y un después.
En medio de la tormenta de caricias.
Velas tibias y un café, un beso grande.
Yo no sé, no sé que haré después, de Azul me visto
y no sé porqué. Azul, entré en tu cabello recogido,
jugueteando con tu cuello, con tus hombros.
Y me pregunto "¿por qué?" y me imagino corriendo.
Te vestías, mudo te veía. "¿Adiós?"
Una oferta Azul, el mar.
Ése que va ahí, Azul, mientras de Azul se viste
Azul se moja, Azul tu piel recorre, entre lo azul ciego.
"Como me gustaría apreciar lo azul de tu mirada
al verme morir gritando que no te vayas, Azul."

ElectrificantementeLaIntensaSensaciónAtaca.

Tengo un momento pendiente con el presente, 
desde aquél bosque donde me abandonaron 
busco la entrada a algo nuevo, y rebusco 
salida alguna que me deje huir vivo.
Tengo un espacio determinado, 
tirarás flores llorando lastimosamente, 
"si me hubieses amado, si me hubieses amado"
podría gozar de la vida misma, de tu vientre.
Tendría la ventaja de no sentirme oculto en un pasado
que yo no escogí, que yo no quería conocer. 
Y tanto lo advertiste, tanto, qué las horas 
se te fueron mal gastando de tanto recordarmelo.  
"Si me hubieses querido, si lo hubieses hecho un poco al menos"
Prometo que no sería lo que es, y no vendría lo que viene, 
pero qué más da si aún guardas esa misma sonrisa. 
Tendría al menos corazón para haber caminado lo que me detuve.
Tendría las horas que nunca tuve, y los besos, y los abrazos, 
que no devolviste...
Tendría el suspiro ahogado que no salvaste o los sueños alados que no
desamarraste... y que no volaron. "...sin estas palabras necias"
Tendría sonrisa brillante y ganas dentro de las sonrisas, y sueños dentro 
de estas mismas, pero jamás te detuviste al sujetar con tanta brusquedad mis alas,
al cortarlas sin parar de reírte de mí... "aunque mi muerte sea una de ellas"
Tendría dignidad y orgullo, y no hubiese perdido todo al rogarte.
Elisa, tanto te conjuré mía, tanto. "y aunque dejé mi corazón en tu cajón"
Tendría el valor al menos de provocar que te conmovieras. 
Tendrías el valor de llorarme. "si muriera"
Elisa, te hiciste de mí, y te fuiste, y huiste, y lloraba, "si muriera" 
tantas cosas que dejaste pendientes...
Tantas... "no lo devolverías ya en mi muerte"

"si me hubieses amado, si me hubieses amado, si me hubieses querido, si lo hubieses hecho un poco al menos, sin estas palabras necias, aunque mi muerte sea una de ellas, y aunque dejé mi corazón en tu cajón, si me muriera, si muriera... no lo devolverás ya en mi muerte"

sábado, 10 de marzo de 2012

El ventanal azul, fotografías.

El ventanal azul que bordea mi vista, desabrido, con telarañas, casi caído. Siempre estuvo ahí desde antes de que te fueras, y esta es una de las pocas fotos donde no salía nada bueno de ti. Mi mirada se a inundado de tristeza, al no verte ahí, inmóvil, tal vez suspirando, tal vez riendo, tan sólo disfrutando del lindo aire. Me inunde interiormente sin saber que tendría que recordarte como lo que eras, como lo que fuiste, y como lo que siempre te vi. Estoy tomando el álbum que un día clasifiqué como prohibido, y me suicido mentalmente, estás en todos lados aunque no estés físicamente ahí. Una taza de café, un cuaderno rosa, un peluche azul, un cristal roto, una manzana, el ventana azul, la puerta alta, tus pantuflas, y esa cama. Todas esas fotos son tuyas: El primer abrazo en la playa, el beso en invierno y de vacaciones en Canadá, el paseo cotidiano de la mano por las calles de venecía, todos esos días que sobre mi pecho descansabas, cuando en lo azul de las mañana, tierna y sensible, en mis labios te invocabas, y existías, y existíamos, y me amabas y te amaba. Así de sencillo era el mundo contigo, con tus fotos, con tus locuras, con tu risa, con tus ojos verdes, tu piel lisa, tu cabello negro, tus gestos. Todo era tan factible, emocionante. Incluso era valiente dentro de tus ojos verdes. ¿Cuántas tardes no navegué por tus fuentes, por tus azules? o ¿cuántas tardes creíste que esos bosques, esos personajes de cuento no existían, un duende, un conejo hablante, un unicornio azul, las hadas; y cuándo los encontraste en mis brazos, y los fotografiabas? Eras tu la que sonreías, eras tu la que no paraba de hablar, la que saltaba y se exaltaba todo en un mismo compás.¿Lo recordarás? Si ese ventanal azul no se hubiera roto mientras jugabas intentando hacer "slam" tu sola, y empujaste un mueble y éste lo estrello. Si hubieses visto tu rostro de miedo, después a tranquilidad, después una risa incontrolable, y te abrazaba, te sobaba tu golpe. Y volviste a intentar empujarme, recuerdo como reías por horas viéndome contar un chiste, o alguna anécdota de tiempo anteriores, de mi niñez. Y yo te observaba por horas, y aunque pasamos tantos años juntos, aún seguías pidiendo que no te mirará así, te daban nervios. ¿Cómo olvidar esos desayunos? Esas caras que hacías cuando probabas mi comida, mis postres, mis bebidas. ¿Cómo olvidar que te quiero, que conocerte fue lo mejor que pudo haberme sucedido? Y ese ventanal azul que aún conservo es el recuerdo más valiente que ha permanecido vivo. Porque amé el día que lo fotografiaste, porque te veías tan hermosa, porque me abrazaste como ningún otro día. Ojos verdes que me miras en lo oscuro, créeme, daría todo porque te quedarás, como en esa otra vida, de nuevo.

martes, 6 de marzo de 2012

Yo...

Ése soy yo teniendo problemas existenciales, ¿qué hago aquí? ¿a qué vine? ¿estoy haciendo lo correcto? Me pregunto tanto esto; estoy muriendo lentamente, tengo que confesarte. Por ahora no sé, no sé qué espero; la verdad es que nada, no estoy listo para nada; sino resuelvo mis problemas interiores no puedo iniciar nada. 
No pensé con exactitud ¿qué quiero? ¿Podré volver a sentir algo? 
Yo, como lo dije antes, no sé que quiero hablando de amor. Pero, podría decirte que quiero una amiga, una amiga que me enamoré poco a poco, una amiga que me apoye, que esté conmigo, alguien con quien poder salir, platicar, que conozca mis miedos y defectos, que no corra como yo conmigo mismo, suelo hacerlo, que me vuelva en sí, quiero un apoyo llamado "mujer", pero no quiero buscarlo, no tengo mente para eso, no tengo corazón incluso para caminar ciego buscando algunos brazos; pero eso sí, quién me enamoré yo la amaré con todas mis ganas, será mi musa, mi compañera, ya no la dejaré pelear sola, le daré mi vida si logra salvarme, así de simple le daré todo lo que recupere; porque pudo tener el papel de amiga y amada al mismo tiempo, y no sólo amada la cual nunca se dio el chance de conocer mis miedos tan de cerca. Aborrezco mi soledad desde hace unos meses, por las noches aún tengo miedo. Estoy cayendo. Al parecer de día soy feliz, pero las noches son las que odio; regresa el ayer, y me toca, y me envenena nuevamente, y muero poco a poco. Tomo una dosis de amistad del bolsillo derecho de mi pantalón y revivo, más quiero un amor, que me dure, que sea mi inspiración, que los celos, las inseguridades, las peleas se vayan al demonio cuando me bese. Así de simple. Sólo quiero que alguien me ame y me salve, incondicionalmente. 
Leí esto tuyo, mujer: 

"siempre te busco al dormir, despierto & me pongo a pensar dónde & cuándo tú volverás. caminas seguido en mi pensar y te miras tan guapo al pasar, buscando una solución yo sé que ya soy parte del ayer... tuve una gran oportunidad, pero moría de nervios no podía ni hablar; reprimí lo que sentía & termine sin ti en mis días... yo sé ya no hay excusas, yo sé sigo amándote" 

No sé si llevaba mi etiqueta, pero igual lo tomé. 
Por que eres parte del ayer que vuelve; pero te quedas expectante, como en pausa.
Yo... podría llamarte amiga, podría esperar a que aceptarás el reto de enamorarme, pero no sé si estés dispuesta.  Yo estoy muriendo cada noche y revivo al despertar. Soy un Lalo más sensible, capaz de no mentir ahora, pero que quiere dejar de pasar por ese ciclo de imágenes cautivas. 
Tal vez cuando tú leas esto, estaré diciendo que no quiero nada con nadie por ahora, no me siento listo; alguien se llevó al Lalo enamoradizo y sin enredos, al entero, al ingrato que se reía al verse bailando o escribiendo un texto tan meloso que el mismo terminaba intoxicado de tanto amor; y él de hoy, escribe al desamor, al lector que quiera cortar sus venas un rato, mis letras están expuestas a quemarle los ojos. 
Ojalá entiendas, y ojalá desees. 
Yo sigo muriendo libre y sin dirección. 

Te quiero. 

Lalo.

lunes, 20 de febrero de 2012

Sin titulo.

Aquí hay colores y un olor.
Hay sueños dibujados con tinte azul y cientos de piernas en movimiento.
Tanto aquí como allá, contigo, esta lloviendo y no quieres venir por no mojarte un poco.
Aquí todo se pone rojo y un poco anaranjado sin ti.
Todos están dormidos sin latir, todos están inmóviles.
Hay fuego y hay miles de silencios hirviendo en un jardín.
Hay un espejo valiente dibujandote junto a mí; un león, un bosque.
Hay tres pingüinos preguntando tú nombre y un hombre cazando; hay seis niños jugando fútbol.
Jamás sabrás que existí ahí contigo, así como jamás sabrás que me fui de ti.
Hay un pez muriendo asfixiado, una lampara alumbrando con un tono rosa.
Hay un beso, una pareja riendo; hay un estornudo y el silencio regresa.

Aquí todos se callan y hablan al mismo tiempo.
Tú te callas y sonríes, yo me callo y sonrío.
¿por qué no vienes esta noche? afuera ya no llueve.
Hay luces que rasgan mis ojos, te busco y no te encuentro.
Hay sonidos muy fuertes a mi alrededor: un coche, música humeando notas, alguien pidiendo perdón.
Tengo mis manos sangrando en rencor y una risa palpitante que miran tus ojos.
Y tú ya no estarás cuando mis pasos vuelvan, ni cuando el sol se acabé hoy.
Pero fue bueno, ya no llueve y como extraño las gotas sobre el colchón.

miércoles, 15 de febrero de 2012

A mí me gusta ella...

A mí me gusta ella, la chica del fondo, sí, 
la que tiene los ojos volados hacia la ventana, ella...
La que sonríe con pena, y la que teme hablar en público, 
la que en un beso entregaría todo de ella, 
yo la quiero, por sincera. Una meta:
"Desatar su timidez y obtener su dulzura" 

Ojalá ella fije en mí su amor, su calma, sus horas, 
sus palabras, y sí llegase a ser motivo, sus letras.
Imaginame, hazme tuyo con amor, con besos, 
con caricias, imagina que yo te sigo.

Aquí estoy y quiero mirarte, aquí estoy mirándote:
Tomo tú mano y la sostengo con la mía, entrelazo tus dedos, 
sonríes tímidamente, bajas la mirada y te sonrojas, "no temas"
digo frágilmente: "no temas, he venido a amarte"
Llevas mi mano a tus hombros, dejas reposar tu cabeza sobre el mío,
cierras los ojos, yo también lo hago, suspiras. 
Me abrazas fuertemente sin detener tu suspiro, sonrío y coopero.

Pasan varios minutos sin soltarnos, te separas y bajas nuevamente la vista, "no-te-vayas" muerdes tus labios, "no-me-iré" sostengo tu mano y la entrelazo a la mía, "besame" tomo tus mejillas suavemente, te admiro, me acerco a ti, "besame" también te acercas "besame" y de un momento a otro te detienes, "besame" mis ojos no se apartan de los tuyos "besame" no supe cuando se freno tanto el tiempo "besame" sólo cerré mis ojos, "besame", y los abrí de nuevo, "besame", ahí estabas tú: eclipsada en dulzura, lentamente te apartaste y dibujabas una sonrisa, "te-besé", sonreí yo también. 

-se nos frenó el tiempo- paré, esa temblando, nervioso, eres tan hermosa-, es un poco tarde, debemos marchar- ¿tus ojos gritaron que "no" o lo imaginé? o ¿todo esto es mi imaginación y tú y yo no estamos aquí? No me importa estoy feliz. 
-Sí, es hora de partir, me esperan en casa- Tomaste tus cosas. No te quitaba los ojos de encima, eres tan hermosa. Tomé tus cosas y caminé junto a ti sin decir nada, con una sonrisa enorme, y tú, te veías esplendida, tus ojos bien abiertos, como sorprendida, una leve sonrisa, cabizbaja andabas... "te-quiero".
Llegamos muy rápido a tú casa, intentabas despedirte rápido para que no te regañarán pero tus ojos gritaban que aún había tiempo, nos abrazamos. Te besé de nuevo.
"gracias por aceptar esté corazón y esté amor que te ofrezco" y nos separamos, diste la vuelta y te veía partir, abriste tú puerta y sonreí, me mandaste un beso... 

Abrí los ojos, mi cuarto, la radio, mis manos entrelazadas, en el sillón recostado, mirando una vela... 
"Desatar su timidez y obtener su dulzura. No temas, he venido a amarte, no te vayas, no me iré, besame, besame, besame...te besé. Gracias por aceptar esté corazón y esté amor que te ofrezco."
Un sueño.

lunes, 13 de febrero de 2012

...

Intentas escribir y tú cerebro se seca pues ella se llevó tus ideas con ese beso...


"por que cuando hay amor generalmente no hay tiempo para escribir." Edel Juárez.

domingo, 12 de febrero de 2012

Ella no me conoce...

Ella no me conoce y alucinado la admiro peinarse,
ella no me escucha y como un tonto le hablo cada tarde,
ella no me siente y por las noches le dibujo caricias sobre su espalda,
tomo vino con ella y aunque no me conozca la enamoro cada madrugada.
Ella no me conoce y junto a ella miro la luna,
tomando sus manos construyo barcos y los lleno de lluvia,
escuchando del mar sus notas nos encontramos volando,
ella es la prisión yo soy el esclavo,
ella es mi delirio más profundo, mi amor hirviendo
mi amor callado, mi sueño desvelado, ella lo es todo
y ella no me conoce, y yo, a veces la amo tanto.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Yo quiero...

Yo quiero mis tardes dentro de su boca, 
momentos cortos pero con una infinita sonrisa, 
y que esta me alcance hasta la próxima de sus visitas... 
yo quiero oler a ella, a su amor, a sus canciones, 
quiero llevarme su aroma entre la sudadera, 
entres mis palabras e ideas,
yo quiero que piense en mí y me transforme, 
y me vea llegar temprano y se quede, 
que nos amanezca, que un día nadie nos encuentre, 
yo quiero sus tardes, sus brazos, sus labios, su locura, 
y sus tardes amarradas en los ojos, 
y que me lleve hasta sus plantas, 
atado a sus plantas llenándome de vida.


Yo quiero que ella quiera también lo que quiero, 
y quiero que me quiera y que me deje quererle cada tarde,
y quiero que no se vaya a perder un día, y que no regrese, 
y que sus labios ya no canten... y no se deje conocer,
yo quiero conocer que detrás de su timidez un mundo de virtudes me espera, 
de aguas, de ríos, de grandezas, de esculturas saliendo de sus ojos, 
yo quiero descubrirla cada tarde mientras ríe, provocar su risa, un suspiro, 
impulsarla hacia arriba, ayudarla, entregarle estos silencios hirviendo,
yo quiero, quiero borrar la soledad que le acompaña. 


...quiero conocerte, mirarte cada tarde y que cada tarde sea distinta, 
yo quiero entregarle a tu imagen muchas letras, que seas mi musa, y yo el poeta, 
el pintor que hará de ella la belleza misma. 
yo quiero, pero no sé como decirlo, por eso esté silencio hierve en la nevera.

Reflexiones de miércoles...

Reflexiones de miércoles y parte del martes. Después de una platica de hermandad con César. Y cayendo, y pensando, reflexionando, y como ella dijo algún día de alguna vez: "le creeré más a ellos que a ti."
¿Qué pareja no tiene celos, no tiene inseguridades, que pareja no vive de besos, de abrazos, de caricias, de amor mutuo? 
¿Qué pareja no soluciona las cosas hablando, besándose, olvidando -y si vuelve a suceder, lo mismo, hablar, besarse, y volver a comenzar- por qué no pudo ser así? 
Dime, ¿tú amor ya no era tan fuerte? 
No hay relaciones perfectas, no hay relaciones sin peleas, sin inseguridad, sin pasión, sin amor, sin entendimiento, y como te lo dije varias veces, y como lo recalca el Mago, ellos no existen, lo héroes -los príncipes azules- no existen, sólo hay tipos como yo. 
Adiós. Ahora sí, inmortal, para siempre.

martes, 7 de febrero de 2012

Ahí estás tú...

Ahí estás tú, pensando. Estás buscando entre tus cosas la manera de volver a donde tan feliz una vez lo eras. Estás incontrolablemente loco por encontrarla ya entre tus pertenencias, ¿dónde estás? te preguntas, ¿dónde estás? y nada. 
Estás tú, involucrando el llanto a la desesperación 'quiero volver' te dices, 'la necesito' susurras, y estás tú persiguiendo el sueño de nuevo, sin dormir, sin poder sonreír, sabes que te falta ella, su toque, sus manos suaves, te falta ella y lo sabes.
Ahí estás tú, salvando entre tantas palabras la únicas que sirvan para que ella regrese, estás rescatando lo poco que quedó vivo, las fotos, las cartas, los besos, todo. Los planes que quedaron inconclusos regresan a tu mente, vuelven a ser tu proriedad, verla feliz, enamorarla, no fallarle, y es que tú siempre la amaste, y la necesitas, necesitas sus pasos descalzos, sus palabras, su risa, y te haces el valiente: la llamas. 
Contesta lindamente, estás emocionado, llorando de oír su voz saliendo del auricular, es ella, tu princesa. Dile que la extrañas, mucho, que sueñas con ella, que la piensas, que no haces otra cosa que escribirle todavía. Dile que quieres verla, que la necesitas, que la amas todavía. Que vuelva. 
Estás tú llorando al colgar, pensando cuantas cosas pudiste haber dicho más, y cuantas callaste y las escribes:


"...a veces, mi princesa, a veces cuando viajo en esos paisajes, en los árboles, en las nubes, en las estrellas si es de noche, en las luces de la ciudad, en todo ese horizonte: ahí estás. Y me miras, y me llamas, y te busco y no hay nada, te necesito. Vuelve. Regresemos. Seamos fuertes. Yo te amo, y tú me quieres, ¿eso no nos basta? Mi amor por ti es más fuerte de un tornado arremetiendo contra la ciudad, y tú ¿no lo notas? Yo te extraño, quiero que vuelvas, que me ames nuevamente, o que me quieras si lo deseas, quiero que me abraces fuerte, aunque llore, aunque no sea tan fuerte al verte y abrazarte, quiero hacerlo. Vuelve, abrázame, yo nunca te fallé. Hazme tuyo sin esperar porqués, hazme tuyo de una vez..."


Ahí estás tú, tranquilizándote, tu cabeza da tantas vueltas: "búscala,búscala,búscala,búscala,búscala" te llaman, te incitan, te controlan, todo en ti se mueve. 
Lo intentas, intentaste olvidarle y lo sabes, intentaste pero al final concebiste y resulto que la necesitas más que a cualquier cosa en esta vida. 
Al demonio los vicios y las cosas que ella no te permitió. AMAS esa vida, CON ELLA, AMAS esa vida CON ELLA... 

domingo, 5 de febrero de 2012

Yo siempre he estado aquí...

Yo siempre he estado aquí, soñando. No en el mismo lugar, no con la misma gente, no con las mismas ideas, pero siempre he estado aquí, luchando. 
Yo trato de entender al amor con cerillos y gasolina, al tan incomprendido amor hirviendo en silencios sin control, a las parejas bienamadas, a lo que ella creyó que no era una pareja. Eramos estables, hasta que ella dejó de creer que así lo era. Y no me muevo, y no le pienso, son mis letras quien te llaman...


Ya no te pienso, pero como me haces daño. Ojalá encuentres lo que vienes buscando, yo lo haré también, encontraré por fin el corazón del mar, la espalda del sol, los ojos de la luna, la última estrella en el cielo y un amor tan lleno y azul... Yo los hallaré.
No necesito aspirinas para no dormir, no necesito sellar mis dedos, censurarlos.
Me estorba el sillón, las almohadas, mi cama, esta habitación quemándose, me estorba pensarte, y si soy cruel es porque necesito mentirme... Sacarte, como tú, tan de repente lo lograste...
Adiós mi quizá hallado, mi sueño arrebatado, mi paz incontrolablemente alterada.
Yo siempre he estado aquí, olvidando; río, me detengo, repito, te olvido; me siento, corro, danzo bajo la lluvia, salto, te olvido; me quemo, me ahogo, soy un pez muriendo, resucitando... Me dolías, me miento que te olvido.

sábado, 4 de febrero de 2012

Un día me perdí...

Un día me perdí en el mar, iba corriendo tras una paloma, jamás creí llegar tan lejos por alguien. Me perdí a la orilla del mar y no fue tan bueno, entre cursivas y operación complejas me fui quedando mudo.Ella se fue, dejándome ahí parado, jamás la alcancé, jamás la toqué, jamás la hice mía. 
Y una vez ahí no supe como regresar, así que me hice dueño de mis rocas, intenté cazar comida: siempre acababa por huir antes de sentirme muy alejado de la orilla. Até un par de grandes hojas para hacer un pequeño lecho, al atardecer ya esta hundido, desesperado, bloqueado y muy requemado de no saber que hacer, mareado. Me acosté boca arriba sintiendo el aire meterse en mi nariz, frío, y mientras más el me tocaba, yo más me sentía acompañado. 
Las estrellas empezaron a marchar una por una, en silencio. Yo las miraba caminar parejitas sin hacer ruido. Intenté cerrar los ojos pero una de ellas gritaba: "no te detengas, no te detengas a preguntar el por qué de todo, no te detengas aunque perdido te sientas... no se detengan." 
Las estrellas con sus ojos bien abiertos no se detenían, yo no entendía del todo bien, me paré y corrí hacia ellas, diciendo: "Estrellas, estrellitas, detengan su paso un poco, ¿a dónde se dirigen?" 
"No podemos detenernos, Él nos espera" 
"¿Él? ¿Quién es Él? ¿Dios?" 
Seguían avanzando y volvió a gritar la estrellitas del final: "no se detengan, no se detengan a preguntar el por qué de todo..." 
Quedé aun más confundido, ¿quién es Él? ¿por qué no detenerse un poco? podrían estar fatigadas... Ellas seguían con paso firme, parecían no importarles su cansancio. 
"¿Quién es Él?" Y una grito a lo lejos: 
"Tú y nuestro destino, nuestro comienzo y nuestro final, nuestro pequeño momento de ser feliz." calló y pregunté:
"...¿y por qué? ¿para qué?"
Y otra con un tono semi-molesto contestó:
"No hay por qué, eso no sirve de nada, los por qués sólo estorban a las personas a avanzar. Si ellos comprendieran que alguien nos está soñando, tu y yo, somos imaginación pura. No hay por qués en nosotros, no hay respuestas. El destino nos está soñando, no estás trazando el camino, debes caminar sin detenerte... Las tristezas no tienen mayores explicaciones, las tristezas no te dejan avanzar, muévete de lugar y avanza o muere en el mismo lugar"
Ahí dejé de avanzar con ellas, me quedé parado, reflexionando con las estrellas: 
...entonces el que ella se haya marchado no es más que el camino, ella no tenía porque seguir avanzando conmigo, detenía mi camino, en palabras más crueles, me estorbaba. Pero la extraño, supongo que eso es más que normal, pero el motivo de nuestro existir es el avanzar, desde el destino empezar a buscar cosas, a crear cosas, a soñar como queremos nuestro destino. Porque aunque el nos sueña, nosotros le damos forma y tiempo... Ahora entiendo, mi paloma se fue, porque era su tiempo. Mi paloma huyó a buscar su destino. Ahora me largo yo, a buscar mi destino...


Desperté bajo el lecho, tenía arena por todo lados y el sol nuevamente quemaba mi cara, la brisa me acariciaba pidiendo un beso "despierta" susurraba, que tú vida comience hoy... 
Me paré y caminé, ¿a dónde? Yo que sé...

Me ato los ojos...

Me ato los ojos y lucho por no mirarte, muerdo mis labios para no preguntar ingenuo por ti. Ya no estás, no volverás bajo la lluvia a besarme; me hago a la idea de no verte más. Tiemblo algunas noches por no poderte encontrar, ¿por qué no vienes? ¿por qué sólo me observas deshacerme?. 
Ya no abrazo tu recuerdo como tantas noches yo lo hacía, ya por las noches no duermo incluso para no fregarla y volver a tus brazos al día siguiente, ni encuentro en las almohadas de mi cuarto tus fotografías que gritaban diciendo que me esperas en casa. Ya no estás, y atontado por la luz de un mañana me pregunto ¿qué habrá sido de ti? ¿qué habrá sido de ti, señora de las hadas? Por que no vuelves... por que te fuiste sin verme la cara... Ya no te extraño, ya no me haces daño... Y ¿sabes? Desde que te fuiste me miento todo esto a diario.