martes, 4 de septiembre de 2012

2da parte


Diré...
¿Qué puedo decir ante esos ojos?
Véanla, véanla
derretirse en llanto, cortado,
inhalando aire, cortado,
balbuceando palabras chicas, cortadas
por el llanto.
¿qué decir? ¿qué hacer?
¿abrazarla? No es muy cortés ahora
y casi nunca esto sirve.
¿Decir que lo siento? Sí... podría ser...
pero, ¿cómo? ¿De que forma?
Mostrarle que la quiero.
Pero ella tiene pruebas,
yo tengo una maldita maleta entre mis manos
- la suelta bruscamente -, ¿qué busco?

"¿Qué tanto esperas?
¿No notas mi dolor?
Te parece poco, lo que estás haciendo.
Estás tirando todo al demonio, todo.
Ni siquiera me miras...
Ahora lo noto. ¿sabes?
todos esos años, planeando esto,
una casa, miles de noches juntos,
¿en dónde están esos amaneceres en lo azul?
¿a dónde fuiste, de verdad?

Camino hacía la puerta del baño, casi de puntillas,
mientras ella seguía diciendo tantas cosas que no recuerdo.

¿a dónde vas?

"Notas, mi amor.
Diciembre del 2010, la chica andante, es bonita.

Yo no soy de esos que, suelen ser buenos atajando chicas,
llegar junto a ellas o frente a ella y decir "hola, ¿qué tal?" con tanto valor, no es lo mío.
Yo estaba de servicio social en la secundaria esta mañana, me senté cómodamente
con mi compañero a observar a la gente, reír comentando sobre la gente.
Ella, sonrisa infinitamente tierna, de niña, razón y cuerpo de mujer completamente,
caminaba por ahí sin darse cuenta de quién la observaba. Yo la veía, sin decir nada.
- Oye, amo enloquecidamente verla caminar, sin decir nada, sin voltear incluso, la amo. -
le decía a mi compañero de alado, él me miraba y decía no tienes fiebre, ¿estás bien? reía y sonreía
sin contestar nada.

¿Mujer o Mi Diosa?
No lo sé, sólo sé que jamás quise tanto a una mujer, aún sin estarla cerca."

Leí esta nota en voz alta, ella escuchó atenta y sin dejar de llorar.
Al parecer le calmó un poco. Aún no lo sé.
Hubo un silencio largo.
Aún espero.



1ra parte



Ella decía: 
Mientras allá arriba brille el sol, no te sientas nunca solo.

Y ¿dónde está ella ahora?
¿dónde estoy yo?
¿quienes están con nosotros?
Dejó que ese sol se mojará, 
se nos fue el sol, Mujer ¿no ves?

Decía: 
Amar, es tocar tu cuerpo con el aire.

Y le creo. Aún esta aquí.
¿Lo ves, Mujer? Te amo.

Un día, mientras empacaba mis cosas 

ella no dejó de verme por un largo rato; 
entorpecido por mi nervio pregunté iluso
"¿qué tanto... haces, me ves?" 
ella apartó la vista, - mi tono de voz, tal vez, 
no le pareció - su vista decaída y unas hojas
al borde del abismo de la cama.  
La retomó, inhaló el aire viejo que éstas tenían 
y reparó: "pensaba..., ¿dónde esta el niño que 
me escribía cartas todos los días? Ésta! por ejemplo 
- me enseñó una, colores opacos, dibujos de parejas, 
un barco, letras difuminadas, poemas por todos lados, 
un gran corazón, nuestros nombres en grande, un mes más...
Ese era Yo. - ¿En dónde dejaste todo esto? ¿Lo recuerdas?
¿recuerdas: la primera vez que dijiste "tú saltas, yo salto"
o cuando danzamos bajo la lluvia? 
¿recuerdas a cuántas personas en el mundo les inspiramos
amor en algún momento de su vida?
No... seguramente no. Éste, él que empaca, él que no dice nada, 
él que no quiere escuchar. Éste, no es él que me enamoró."
Ella no sabía cuando dolor provocaban sus palabras teñidas de rojo, 
sangre diluida en palabras dentro en mi pecho. 
No había replica, claro que no la había. En todo el mundo, nadie
puede contra eso. 
El problemático "ya-no-eres-como-antes".
Y más problema hay si te lo dice quién amas, quien...
Tan ella, sabe que decir... aún cuando, no lo quiera así.
Ella, la que conocí en secundaria, a completa lejanía, en completa vigilancia, 
e hicimos todo por lograr encontrarnos. 
Ella, es la que ahora reclama -esos-cambios- de todos estos años, 
la distancia, los días que falté, los días que ya no decía que la amo, toda
su mirada llena de no descansos, de una inseguridad continua. 
Y éste soy yo, empacando, queriendo sacar todo lo que ya entregué.
No quiero hablar de mí. 
Soy el tonto que dejó evaporar al amor de su vida, la inhaló, y la exhaló 
sin ningún tipo de viaje, sin ningún disfruté, tomó y soltó aire sin vivirlo. 
Ella, la que de frente a mí, retiene lo que tal vez sea, por más que pasen los años, 
uno de los detalles más hermosos que logré hacer, ése dibujo, representa
lo que soy, por mucho o pongo que contenga, guárdalo bien, míralo bien, soy Yo.
Y sigo sin decir nada, ¡Qué patán! 

Diré...