Aquí hay colores y un olor.
Hay sueños dibujados con tinte azul y cientos de piernas en movimiento.
Tanto aquí como allá, contigo, esta lloviendo y no quieres venir por no mojarte un poco.
Aquí todo se pone rojo y un poco anaranjado sin ti.
Todos están dormidos sin latir, todos están inmóviles.
Hay fuego y hay miles de silencios hirviendo en un jardín.
Hay un espejo valiente dibujandote junto a mí; un león, un bosque.
Hay tres pingüinos preguntando tú nombre y un hombre cazando; hay seis niños jugando fútbol.
Jamás sabrás que existí ahí contigo, así como jamás sabrás que me fui de ti.
Hay un pez muriendo asfixiado, una lampara alumbrando con un tono rosa.
Hay un beso, una pareja riendo; hay un estornudo y el silencio regresa.
Aquí todos se callan y hablan al mismo tiempo.
Tú te callas y sonríes, yo me callo y sonrío.
¿por qué no vienes esta noche? afuera ya no llueve.
Hay luces que rasgan mis ojos, te busco y no te encuentro.
Hay sonidos muy fuertes a mi alrededor: un coche, música humeando notas, alguien pidiendo perdón.
Tengo mis manos sangrando en rencor y una risa palpitante que miran tus ojos.
Y tú ya no estarás cuando mis pasos vuelvan, ni cuando el sol se acabé hoy.
Pero fue bueno, ya no llueve y como extraño las gotas sobre el colchón.
lunes, 20 de febrero de 2012
miércoles, 15 de febrero de 2012
A mí me gusta ella...
A mí me gusta ella, la chica del fondo, sí,
la que tiene los ojos volados hacia la ventana, ella...
La que sonríe con pena, y la que teme hablar en público,
la que en un beso entregaría todo de ella,
yo la quiero, por sincera. Una meta:
"Desatar su timidez y obtener su dulzura"
Ojalá ella fije en mí su amor, su calma, sus horas,
sus palabras, y sí llegase a ser motivo, sus letras.
Imaginame, hazme tuyo con amor, con besos,
con caricias, imagina que yo te sigo.
Aquí estoy y quiero mirarte, aquí estoy mirándote:
Tomo tú mano y la sostengo con la mía, entrelazo tus dedos,
sonríes tímidamente, bajas la mirada y te sonrojas, "no temas"
digo frágilmente: "no temas, he venido a amarte".
Llevas mi mano a tus hombros, dejas reposar tu cabeza sobre el mío,
cierras los ojos, yo también lo hago, suspiras.
Me abrazas fuertemente sin detener tu suspiro, sonrío y coopero.
Pasan varios minutos sin soltarnos, te separas y bajas nuevamente la vista, "no-te-vayas" muerdes tus labios, "no-me-iré" sostengo tu mano y la entrelazo a la mía, "besame" tomo tus mejillas suavemente, te admiro, me acerco a ti, "besame" también te acercas "besame" y de un momento a otro te detienes, "besame" mis ojos no se apartan de los tuyos "besame" no supe cuando se freno tanto el tiempo "besame" sólo cerré mis ojos, "besame", y los abrí de nuevo, "besame", ahí estabas tú: eclipsada en dulzura, lentamente te apartaste y dibujabas una sonrisa, "te-besé", sonreí yo también.
-se nos frenó el tiempo- paré, esa temblando, nervioso, eres tan hermosa-, es un poco tarde, debemos marchar- ¿tus ojos gritaron que "no" o lo imaginé? o ¿todo esto es mi imaginación y tú y yo no estamos aquí? No me importa estoy feliz.
-Sí, es hora de partir, me esperan en casa- Tomaste tus cosas. No te quitaba los ojos de encima, eres tan hermosa. Tomé tus cosas y caminé junto a ti sin decir nada, con una sonrisa enorme, y tú, te veías esplendida, tus ojos bien abiertos, como sorprendida, una leve sonrisa, cabizbaja andabas... "te-quiero".
Llegamos muy rápido a tú casa, intentabas despedirte rápido para que no te regañarán pero tus ojos gritaban que aún había tiempo, nos abrazamos. Te besé de nuevo.
"gracias por aceptar esté corazón y esté amor que te ofrezco" y nos separamos, diste la vuelta y te veía partir, abriste tú puerta y sonreí, me mandaste un beso...
Abrí los ojos, mi cuarto, la radio, mis manos entrelazadas, en el sillón recostado, mirando una vela...
"Desatar su timidez y obtener su dulzura. No temas, he venido a amarte, no te vayas, no me iré, besame, besame, besame...te besé. Gracias por aceptar esté corazón y esté amor que te ofrezco."
Un sueño.
lunes, 13 de febrero de 2012
...
Intentas escribir y tú cerebro se seca pues ella se llevó tus ideas con ese beso...
"por que cuando hay amor generalmente no hay tiempo para escribir." Edel Juárez.
"por que cuando hay amor generalmente no hay tiempo para escribir." Edel Juárez.
domingo, 12 de febrero de 2012
Ella no me conoce...
Ella no me conoce y alucinado la admiro peinarse,
ella no me escucha y como un tonto le hablo cada tarde,
ella no me siente y por las noches le dibujo caricias sobre su espalda,
tomo vino con ella y aunque no me conozca la enamoro cada madrugada.
Ella no me conoce y junto a ella miro la luna,
tomando sus manos construyo barcos y los lleno de lluvia,
escuchando del mar sus notas nos encontramos volando,
ella es la prisión yo soy el esclavo,
ella es mi delirio más profundo, mi amor hirviendo
mi amor callado, mi sueño desvelado, ella lo es todo
y ella no me conoce, y yo, a veces la amo tanto.
miércoles, 8 de febrero de 2012
Yo quiero...
Yo quiero mis tardes dentro de su boca,
momentos cortos pero con una infinita sonrisa,
y que esta me alcance hasta la próxima de sus visitas...
yo quiero oler a ella, a su amor, a sus canciones,
quiero llevarme su aroma entre la sudadera,
entres mis palabras e ideas,
yo quiero que piense en mí y me transforme,
y me vea llegar temprano y se quede,
que nos amanezca, que un día nadie nos encuentre,
yo quiero sus tardes, sus brazos, sus labios, su locura,
y sus tardes amarradas en los ojos,
y que me lleve hasta sus plantas,
atado a sus plantas llenándome de vida.
Yo quiero que ella quiera también lo que quiero,
y quiero que me quiera y que me deje quererle cada tarde,
y quiero que no se vaya a perder un día, y que no regrese,
y que sus labios ya no canten... y no se deje conocer,
yo quiero conocer que detrás de su timidez un mundo de virtudes me espera,
de aguas, de ríos, de grandezas, de esculturas saliendo de sus ojos,
yo quiero descubrirla cada tarde mientras ríe, provocar su risa, un suspiro,
impulsarla hacia arriba, ayudarla, entregarle estos silencios hirviendo,
yo quiero, quiero borrar la soledad que le acompaña.
...quiero conocerte, mirarte cada tarde y que cada tarde sea distinta,
yo quiero entregarle a tu imagen muchas letras, que seas mi musa, y yo el poeta,
el pintor que hará de ella la belleza misma.
yo quiero, pero no sé como decirlo, por eso esté silencio hierve en la nevera.
momentos cortos pero con una infinita sonrisa,
y que esta me alcance hasta la próxima de sus visitas...
yo quiero oler a ella, a su amor, a sus canciones,
quiero llevarme su aroma entre la sudadera,
entres mis palabras e ideas,
yo quiero que piense en mí y me transforme,
y me vea llegar temprano y se quede,
que nos amanezca, que un día nadie nos encuentre,
yo quiero sus tardes, sus brazos, sus labios, su locura,
y sus tardes amarradas en los ojos,
y que me lleve hasta sus plantas,
atado a sus plantas llenándome de vida.
Yo quiero que ella quiera también lo que quiero,
y quiero que me quiera y que me deje quererle cada tarde,
y quiero que no se vaya a perder un día, y que no regrese,
y que sus labios ya no canten... y no se deje conocer,
yo quiero conocer que detrás de su timidez un mundo de virtudes me espera,
de aguas, de ríos, de grandezas, de esculturas saliendo de sus ojos,
yo quiero descubrirla cada tarde mientras ríe, provocar su risa, un suspiro,
impulsarla hacia arriba, ayudarla, entregarle estos silencios hirviendo,
yo quiero, quiero borrar la soledad que le acompaña.
...quiero conocerte, mirarte cada tarde y que cada tarde sea distinta,
yo quiero entregarle a tu imagen muchas letras, que seas mi musa, y yo el poeta,
el pintor que hará de ella la belleza misma.
yo quiero, pero no sé como decirlo, por eso esté silencio hierve en la nevera.
Reflexiones de miércoles...
Reflexiones de miércoles y parte del martes. Después de una platica de hermandad con César. Y cayendo, y pensando, reflexionando, y como ella dijo algún día de alguna vez: "le creeré más a ellos que a ti."
¿Qué pareja no tiene celos, no tiene inseguridades, que pareja no vive de besos, de abrazos, de caricias, de amor mutuo?
¿Qué pareja no soluciona las cosas hablando, besándose, olvidando -y si vuelve a suceder, lo mismo, hablar, besarse, y volver a comenzar- por qué no pudo ser así?
Dime, ¿tú amor ya no era tan fuerte?
No hay relaciones perfectas, no hay relaciones sin peleas, sin inseguridad, sin pasión, sin amor, sin entendimiento, y como te lo dije varias veces, y como lo recalca el Mago, ellos no existen, lo héroes -los príncipes azules- no existen, sólo hay tipos como yo.
Adiós. Ahora sí, inmortal, para siempre.
¿Qué pareja no tiene celos, no tiene inseguridades, que pareja no vive de besos, de abrazos, de caricias, de amor mutuo?
¿Qué pareja no soluciona las cosas hablando, besándose, olvidando -y si vuelve a suceder, lo mismo, hablar, besarse, y volver a comenzar- por qué no pudo ser así?
Dime, ¿tú amor ya no era tan fuerte?
No hay relaciones perfectas, no hay relaciones sin peleas, sin inseguridad, sin pasión, sin amor, sin entendimiento, y como te lo dije varias veces, y como lo recalca el Mago, ellos no existen, lo héroes -los príncipes azules- no existen, sólo hay tipos como yo.
Adiós. Ahora sí, inmortal, para siempre.
martes, 7 de febrero de 2012
Ahí estás tú...
Ahí estás tú, pensando. Estás buscando entre tus cosas la manera de volver a donde tan feliz una vez lo eras. Estás incontrolablemente loco por encontrarla ya entre tus pertenencias, ¿dónde estás? te preguntas, ¿dónde estás? y nada.
Estás tú, involucrando el llanto a la desesperación 'quiero volver' te dices, 'la necesito' susurras, y estás tú persiguiendo el sueño de nuevo, sin dormir, sin poder sonreír, sabes que te falta ella, su toque, sus manos suaves, te falta ella y lo sabes.
Ahí estás tú, salvando entre tantas palabras la únicas que sirvan para que ella regrese, estás rescatando lo poco que quedó vivo, las fotos, las cartas, los besos, todo. Los planes que quedaron inconclusos regresan a tu mente, vuelven a ser tu proriedad, verla feliz, enamorarla, no fallarle, y es que tú siempre la amaste, y la necesitas, necesitas sus pasos descalzos, sus palabras, su risa, y te haces el valiente: la llamas.
Contesta lindamente, estás emocionado, llorando de oír su voz saliendo del auricular, es ella, tu princesa. Dile que la extrañas, mucho, que sueñas con ella, que la piensas, que no haces otra cosa que escribirle todavía. Dile que quieres verla, que la necesitas, que la amas todavía. Que vuelva.
Estás tú llorando al colgar, pensando cuantas cosas pudiste haber dicho más, y cuantas callaste y las escribes:
"...a veces, mi princesa, a veces cuando viajo en esos paisajes, en los árboles, en las nubes, en las estrellas si es de noche, en las luces de la ciudad, en todo ese horizonte: ahí estás. Y me miras, y me llamas, y te busco y no hay nada, te necesito. Vuelve. Regresemos. Seamos fuertes. Yo te amo, y tú me quieres, ¿eso no nos basta? Mi amor por ti es más fuerte de un tornado arremetiendo contra la ciudad, y tú ¿no lo notas? Yo te extraño, quiero que vuelvas, que me ames nuevamente, o que me quieras si lo deseas, quiero que me abraces fuerte, aunque llore, aunque no sea tan fuerte al verte y abrazarte, quiero hacerlo. Vuelve, abrázame, yo nunca te fallé. Hazme tuyo sin esperar porqués, hazme tuyo de una vez..."
Ahí estás tú, tranquilizándote, tu cabeza da tantas vueltas: "búscala,búscala,búscala,búscala,búscala" te llaman, te incitan, te controlan, todo en ti se mueve.
Lo intentas, intentaste olvidarle y lo sabes, intentaste pero al final concebiste y resulto que la necesitas más que a cualquier cosa en esta vida.
Al demonio los vicios y las cosas que ella no te permitió. AMAS esa vida, CON ELLA, AMAS esa vida CON ELLA...
Estás tú, involucrando el llanto a la desesperación 'quiero volver' te dices, 'la necesito' susurras, y estás tú persiguiendo el sueño de nuevo, sin dormir, sin poder sonreír, sabes que te falta ella, su toque, sus manos suaves, te falta ella y lo sabes.
Ahí estás tú, salvando entre tantas palabras la únicas que sirvan para que ella regrese, estás rescatando lo poco que quedó vivo, las fotos, las cartas, los besos, todo. Los planes que quedaron inconclusos regresan a tu mente, vuelven a ser tu proriedad, verla feliz, enamorarla, no fallarle, y es que tú siempre la amaste, y la necesitas, necesitas sus pasos descalzos, sus palabras, su risa, y te haces el valiente: la llamas.
Contesta lindamente, estás emocionado, llorando de oír su voz saliendo del auricular, es ella, tu princesa. Dile que la extrañas, mucho, que sueñas con ella, que la piensas, que no haces otra cosa que escribirle todavía. Dile que quieres verla, que la necesitas, que la amas todavía. Que vuelva.
Estás tú llorando al colgar, pensando cuantas cosas pudiste haber dicho más, y cuantas callaste y las escribes:
"...a veces, mi princesa, a veces cuando viajo en esos paisajes, en los árboles, en las nubes, en las estrellas si es de noche, en las luces de la ciudad, en todo ese horizonte: ahí estás. Y me miras, y me llamas, y te busco y no hay nada, te necesito. Vuelve. Regresemos. Seamos fuertes. Yo te amo, y tú me quieres, ¿eso no nos basta? Mi amor por ti es más fuerte de un tornado arremetiendo contra la ciudad, y tú ¿no lo notas? Yo te extraño, quiero que vuelvas, que me ames nuevamente, o que me quieras si lo deseas, quiero que me abraces fuerte, aunque llore, aunque no sea tan fuerte al verte y abrazarte, quiero hacerlo. Vuelve, abrázame, yo nunca te fallé. Hazme tuyo sin esperar porqués, hazme tuyo de una vez..."
Ahí estás tú, tranquilizándote, tu cabeza da tantas vueltas: "búscala,búscala,búscala,búscala,búscala" te llaman, te incitan, te controlan, todo en ti se mueve.
Lo intentas, intentaste olvidarle y lo sabes, intentaste pero al final concebiste y resulto que la necesitas más que a cualquier cosa en esta vida.
Al demonio los vicios y las cosas que ella no te permitió. AMAS esa vida, CON ELLA, AMAS esa vida CON ELLA...
domingo, 5 de febrero de 2012
Yo siempre he estado aquí...
Yo siempre he estado aquí, soñando. No en el mismo lugar, no con la misma gente, no con las mismas ideas, pero siempre he estado aquí, luchando.
Yo trato de entender al amor con cerillos y gasolina, al tan incomprendido amor hirviendo en silencios sin control, a las parejas bienamadas, a lo que ella creyó que no era una pareja. Eramos estables, hasta que ella dejó de creer que así lo era. Y no me muevo, y no le pienso, son mis letras quien te llaman...
Ya no te pienso, pero como me haces daño. Ojalá encuentres lo que vienes buscando, yo lo haré también, encontraré por fin el corazón del mar, la espalda del sol, los ojos de la luna, la última estrella en el cielo y un amor tan lleno y azul... Yo los hallaré.
No necesito aspirinas para no dormir, no necesito sellar mis dedos, censurarlos.
Me estorba el sillón, las almohadas, mi cama, esta habitación quemándose, me estorba pensarte, y si soy cruel es porque necesito mentirme... Sacarte, como tú, tan de repente lo lograste...
Adiós mi quizá hallado, mi sueño arrebatado, mi paz incontrolablemente alterada.
Yo siempre he estado aquí, olvidando; río, me detengo, repito, te olvido; me siento, corro, danzo bajo la lluvia, salto, te olvido; me quemo, me ahogo, soy un pez muriendo, resucitando... Me dolías, me miento que te olvido.
Yo trato de entender al amor con cerillos y gasolina, al tan incomprendido amor hirviendo en silencios sin control, a las parejas bienamadas, a lo que ella creyó que no era una pareja. Eramos estables, hasta que ella dejó de creer que así lo era. Y no me muevo, y no le pienso, son mis letras quien te llaman...
Ya no te pienso, pero como me haces daño. Ojalá encuentres lo que vienes buscando, yo lo haré también, encontraré por fin el corazón del mar, la espalda del sol, los ojos de la luna, la última estrella en el cielo y un amor tan lleno y azul... Yo los hallaré.
No necesito aspirinas para no dormir, no necesito sellar mis dedos, censurarlos.
Me estorba el sillón, las almohadas, mi cama, esta habitación quemándose, me estorba pensarte, y si soy cruel es porque necesito mentirme... Sacarte, como tú, tan de repente lo lograste...
Adiós mi quizá hallado, mi sueño arrebatado, mi paz incontrolablemente alterada.
Yo siempre he estado aquí, olvidando; río, me detengo, repito, te olvido; me siento, corro, danzo bajo la lluvia, salto, te olvido; me quemo, me ahogo, soy un pez muriendo, resucitando... Me dolías, me miento que te olvido.
sábado, 4 de febrero de 2012
Un día me perdí...
Un día me perdí en el mar, iba corriendo tras una paloma, jamás creí llegar tan lejos por alguien. Me perdí a la orilla del mar y no fue tan bueno, entre cursivas y operación complejas me fui quedando mudo.Ella se fue, dejándome ahí parado, jamás la alcancé, jamás la toqué, jamás la hice mía.
Y una vez ahí no supe como regresar, así que me hice dueño de mis rocas, intenté cazar comida: siempre acababa por huir antes de sentirme muy alejado de la orilla. Até un par de grandes hojas para hacer un pequeño lecho, al atardecer ya esta hundido, desesperado, bloqueado y muy requemado de no saber que hacer, mareado. Me acosté boca arriba sintiendo el aire meterse en mi nariz, frío, y mientras más el me tocaba, yo más me sentía acompañado.
Las estrellas empezaron a marchar una por una, en silencio. Yo las miraba caminar parejitas sin hacer ruido. Intenté cerrar los ojos pero una de ellas gritaba: "no te detengas, no te detengas a preguntar el por qué de todo, no te detengas aunque perdido te sientas... no se detengan."
Las estrellas con sus ojos bien abiertos no se detenían, yo no entendía del todo bien, me paré y corrí hacia ellas, diciendo: "Estrellas, estrellitas, detengan su paso un poco, ¿a dónde se dirigen?"
"No podemos detenernos, Él nos espera"
"¿Él? ¿Quién es Él? ¿Dios?"
Seguían avanzando y volvió a gritar la estrellitas del final: "no se detengan, no se detengan a preguntar el por qué de todo..."
Quedé aun más confundido, ¿quién es Él? ¿por qué no detenerse un poco? podrían estar fatigadas... Ellas seguían con paso firme, parecían no importarles su cansancio.
"¿Quién es Él?" Y una grito a lo lejos:
"Tú y nuestro destino, nuestro comienzo y nuestro final, nuestro pequeño momento de ser feliz." calló y pregunté:
"...¿y por qué? ¿para qué?"
Y otra con un tono semi-molesto contestó:
"No hay por qué, eso no sirve de nada, los por qués sólo estorban a las personas a avanzar. Si ellos comprendieran que alguien nos está soñando, tu y yo, somos imaginación pura. No hay por qués en nosotros, no hay respuestas. El destino nos está soñando, no estás trazando el camino, debes caminar sin detenerte... Las tristezas no tienen mayores explicaciones, las tristezas no te dejan avanzar, muévete de lugar y avanza o muere en el mismo lugar"
Ahí dejé de avanzar con ellas, me quedé parado, reflexionando con las estrellas:
...entonces el que ella se haya marchado no es más que el camino, ella no tenía porque seguir avanzando conmigo, detenía mi camino, en palabras más crueles, me estorbaba. Pero la extraño, supongo que eso es más que normal, pero el motivo de nuestro existir es el avanzar, desde el destino empezar a buscar cosas, a crear cosas, a soñar como queremos nuestro destino. Porque aunque el nos sueña, nosotros le damos forma y tiempo... Ahora entiendo, mi paloma se fue, porque era su tiempo. Mi paloma huyó a buscar su destino. Ahora me largo yo, a buscar mi destino...
Desperté bajo el lecho, tenía arena por todo lados y el sol nuevamente quemaba mi cara, la brisa me acariciaba pidiendo un beso "despierta" susurraba, que tú vida comience hoy...
Me paré y caminé, ¿a dónde? Yo que sé...
Y una vez ahí no supe como regresar, así que me hice dueño de mis rocas, intenté cazar comida: siempre acababa por huir antes de sentirme muy alejado de la orilla. Até un par de grandes hojas para hacer un pequeño lecho, al atardecer ya esta hundido, desesperado, bloqueado y muy requemado de no saber que hacer, mareado. Me acosté boca arriba sintiendo el aire meterse en mi nariz, frío, y mientras más el me tocaba, yo más me sentía acompañado.
Las estrellas empezaron a marchar una por una, en silencio. Yo las miraba caminar parejitas sin hacer ruido. Intenté cerrar los ojos pero una de ellas gritaba: "no te detengas, no te detengas a preguntar el por qué de todo, no te detengas aunque perdido te sientas... no se detengan."
Las estrellas con sus ojos bien abiertos no se detenían, yo no entendía del todo bien, me paré y corrí hacia ellas, diciendo: "Estrellas, estrellitas, detengan su paso un poco, ¿a dónde se dirigen?"
"No podemos detenernos, Él nos espera"
"¿Él? ¿Quién es Él? ¿Dios?"
Seguían avanzando y volvió a gritar la estrellitas del final: "no se detengan, no se detengan a preguntar el por qué de todo..."
Quedé aun más confundido, ¿quién es Él? ¿por qué no detenerse un poco? podrían estar fatigadas... Ellas seguían con paso firme, parecían no importarles su cansancio.
"¿Quién es Él?" Y una grito a lo lejos:
"Tú y nuestro destino, nuestro comienzo y nuestro final, nuestro pequeño momento de ser feliz." calló y pregunté:
"...¿y por qué? ¿para qué?"
Y otra con un tono semi-molesto contestó:
"No hay por qué, eso no sirve de nada, los por qués sólo estorban a las personas a avanzar. Si ellos comprendieran que alguien nos está soñando, tu y yo, somos imaginación pura. No hay por qués en nosotros, no hay respuestas. El destino nos está soñando, no estás trazando el camino, debes caminar sin detenerte... Las tristezas no tienen mayores explicaciones, las tristezas no te dejan avanzar, muévete de lugar y avanza o muere en el mismo lugar"
Ahí dejé de avanzar con ellas, me quedé parado, reflexionando con las estrellas:
...entonces el que ella se haya marchado no es más que el camino, ella no tenía porque seguir avanzando conmigo, detenía mi camino, en palabras más crueles, me estorbaba. Pero la extraño, supongo que eso es más que normal, pero el motivo de nuestro existir es el avanzar, desde el destino empezar a buscar cosas, a crear cosas, a soñar como queremos nuestro destino. Porque aunque el nos sueña, nosotros le damos forma y tiempo... Ahora entiendo, mi paloma se fue, porque era su tiempo. Mi paloma huyó a buscar su destino. Ahora me largo yo, a buscar mi destino...
Desperté bajo el lecho, tenía arena por todo lados y el sol nuevamente quemaba mi cara, la brisa me acariciaba pidiendo un beso "despierta" susurraba, que tú vida comience hoy...
Me paré y caminé, ¿a dónde? Yo que sé...
Me ato los ojos...
Me ato los ojos y lucho por no mirarte, muerdo mis labios para no preguntar ingenuo por ti. Ya no estás, no volverás bajo la lluvia a besarme; me hago a la idea de no verte más. Tiemblo algunas noches por no poderte encontrar, ¿por qué no vienes? ¿por qué sólo me observas deshacerme?.
Ya no abrazo tu recuerdo como tantas noches yo lo hacía, ya por las noches no duermo incluso para no fregarla y volver a tus brazos al día siguiente, ni encuentro en las almohadas de mi cuarto tus fotografías que gritaban diciendo que me esperas en casa. Ya no estás, y atontado por la luz de un mañana me pregunto ¿qué habrá sido de ti? ¿qué habrá sido de ti, señora de las hadas? Por que no vuelves... por que te fuiste sin verme la cara... Ya no te extraño, ya no me haces daño... Y ¿sabes? Desde que te fuiste me miento todo esto a diario.
Ya no abrazo tu recuerdo como tantas noches yo lo hacía, ya por las noches no duermo incluso para no fregarla y volver a tus brazos al día siguiente, ni encuentro en las almohadas de mi cuarto tus fotografías que gritaban diciendo que me esperas en casa. Ya no estás, y atontado por la luz de un mañana me pregunto ¿qué habrá sido de ti? ¿qué habrá sido de ti, señora de las hadas? Por que no vuelves... por que te fuiste sin verme la cara... Ya no te extraño, ya no me haces daño... Y ¿sabes? Desde que te fuiste me miento todo esto a diario.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)