Un día me perdí en el mar, iba corriendo tras una paloma, jamás creí llegar tan lejos por alguien. Me perdí a la orilla del mar y no fue tan bueno, entre cursivas y operación complejas me fui quedando mudo.Ella se fue, dejándome ahí parado, jamás la alcancé, jamás la toqué, jamás la hice mía.
Y una vez ahí no supe como regresar, así que me hice dueño de mis rocas, intenté cazar comida: siempre acababa por huir antes de sentirme muy alejado de la orilla. Até un par de grandes hojas para hacer un pequeño lecho, al atardecer ya esta hundido, desesperado, bloqueado y muy requemado de no saber que hacer, mareado. Me acosté boca arriba sintiendo el aire meterse en mi nariz, frío, y mientras más el me tocaba, yo más me sentía acompañado.
Las estrellas empezaron a marchar una por una, en silencio. Yo las miraba caminar parejitas sin hacer ruido. Intenté cerrar los ojos pero una de ellas gritaba: "no te detengas, no te detengas a preguntar el por qué de todo, no te detengas aunque perdido te sientas... no se detengan."
Las estrellas con sus ojos bien abiertos no se detenían, yo no entendía del todo bien, me paré y corrí hacia ellas, diciendo: "Estrellas, estrellitas, detengan su paso un poco, ¿a dónde se dirigen?"
"No podemos detenernos, Él nos espera"
"¿Él? ¿Quién es Él? ¿Dios?"
Seguían avanzando y volvió a gritar la estrellitas del final: "no se detengan, no se detengan a preguntar el por qué de todo..."
Quedé aun más confundido, ¿quién es Él? ¿por qué no detenerse un poco? podrían estar fatigadas... Ellas seguían con paso firme, parecían no importarles su cansancio.
"¿Quién es Él?" Y una grito a lo lejos:
"Tú y nuestro destino, nuestro comienzo y nuestro final, nuestro pequeño momento de ser feliz." calló y pregunté:
"...¿y por qué? ¿para qué?"
Y otra con un tono semi-molesto contestó:
"No hay por qué, eso no sirve de nada, los por qués sólo estorban a las personas a avanzar. Si ellos comprendieran que alguien nos está soñando, tu y yo, somos imaginación pura. No hay por qués en nosotros, no hay respuestas. El destino nos está soñando, no estás trazando el camino, debes caminar sin detenerte... Las tristezas no tienen mayores explicaciones, las tristezas no te dejan avanzar, muévete de lugar y avanza o muere en el mismo lugar"
Ahí dejé de avanzar con ellas, me quedé parado, reflexionando con las estrellas:
...entonces el que ella se haya marchado no es más que el camino, ella no tenía porque seguir avanzando conmigo, detenía mi camino, en palabras más crueles, me estorbaba. Pero la extraño, supongo que eso es más que normal, pero el motivo de nuestro existir es el avanzar, desde el destino empezar a buscar cosas, a crear cosas, a soñar como queremos nuestro destino. Porque aunque el nos sueña, nosotros le damos forma y tiempo... Ahora entiendo, mi paloma se fue, porque era su tiempo. Mi paloma huyó a buscar su destino. Ahora me largo yo, a buscar mi destino...
Desperté bajo el lecho, tenía arena por todo lados y el sol nuevamente quemaba mi cara, la brisa me acariciaba pidiendo un beso "despierta" susurraba, que tú vida comience hoy...
Me paré y caminé, ¿a dónde? Yo que sé...
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