Nostalgias y labores que dejé del día anterior colgados en el ropero.
Un despertar azul que me dibuja sus manos sobre la espalda
y me quedo quieto dentro de la cama, observando Azul en la recamara.
Azul dentro de mis ojos
dentro de las pupilas encantadas que no lloran más.
Azul mientras recostado dibujo un encuentro
un momento pendiente que dejé en pausa.
La platica con risas ocultas bajo la mirada.
Las horas intensas del café.
El mismo perfume de hace unos años.
El mismo retrato que imaginé, era Azul.
Azul asomándose de entre la gente.
Sus dedos rosando mi mano.
Entre el quizá de un beso y un después.
En medio de la tormenta de caricias.
Velas tibias y un café, un beso grande.
Yo no sé, no sé que haré después, de Azul me visto
y no sé porqué. Azul, entré en tu cabello recogido,
jugueteando con tu cuello, con tus hombros.
Y me pregunto "¿por qué?" y me imagino corriendo.
Te vestías, mudo te veía. "¿Adiós?"
Una oferta Azul, el mar.
Ése que va ahí, Azul, mientras de Azul se viste
Azul se moja, Azul tu piel recorre, entre lo azul ciego.
"Como me gustaría apreciar lo azul de tu mirada
al verme morir gritando que no te vayas, Azul."
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